En las orillas inundables de los ríos de la Amazonía peruana crece un arbusto de hasta 8 metros de altura cuyo fruto, durante décadas, solo pudo cultivarse en un único tipo de terreno: el camu camu.
Un fruto de las zonas inundables
El camu camu (Myrciaria dubia) crece de forma silvestre en las «restingas» — zonas de la Amazonía baja que se inundan estacionalmente cuando sube el nivel de los ríos. Esta dependencia del ciclo de inundación hizo que, durante mucho tiempo, cultivarlo fuera de ese entorno específico pareciera inviable.

Una domesticación que tomó 15 años
Durante los últimos 15 años, la investigación agrícola peruana —principalmente a través del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP)— ha logrado no solo domesticar la especie, sino adaptar su cultivo también a zonas no inundables, con resultados que han permitido ampliar considerablemente el área cultivable más allá de su hábitat natural original.
Un fruto con ciclo de vida particular
El arbusto de camu camu tarda entre 2,5 y 3 años después del trasplante en dar su primera floración — un periodo de maduración relativamente largo que ha sido uno de los factores a considerar en los esfuerzos de domesticación del cultivo. Además, se propaga principalmente de forma asexual (por esquejes), un método que permite mantener las características específicas de cada planta madre en los nuevos cultivos.
Composición
El camu camu se caracteriza por una concentración de vitamina C excepcionalmente alta para una fruta — distintos estudios reportan cifras de entre 2.700 y 2.800 mg de ácido ascórbico por cada 100 gramos de pulpa, muy por encima de la mayoría de frutas cítricas. Esta composición es uno de los principales motivos por los que el fruto empezó a despertar interés comercial, primero en mercados como Japón, desde hace más de una década.
De Loreto a los mercados internacionales
El interés comercial internacional por el camu camu surgió inicialmente en mercados como Japón, hace ya más de una década, impulsado por su particular composición. Desde entonces, el cultivo ha ampliado su presencia como producto de exportación, aunque —a diferencia de la quinua o la maca— todavía está lejos de alcanzar un reconocimiento internacional comparable.
Un fruto que todavía viaja poco
A pesar de su interesante proceso de domesticación y su composición particular, el camu camu sigue siendo, en gran medida, un desconocido fuera de los círculos especializados en superalimentos amazónicos — un patrón que empieza a resultarnos familiar después de investigar ingredientes como el aguaje o el cushuro para este blog.
En Colibrí Origins, el camu camu es otro recordatorio de que la Amazonía peruana todavía guarda ingredientes que el mundo apenas está empezando a descubrir.
Este contenido es solo informativo y no constituye consejo médico. Si tienes dudas sobre el consumo de un alimento o una planta, consulta a un profesional sanitario.
